Los recién nacidos duermen muchas horas repartidas entre el día y la noche, pero el patrón cambia mucho de un bebé a otro y durante los primeros meses son normales los despertares frecuentes. A veces ayudar a dormir a un bebé puede hacerse muy cuesta arriba para la familia.
Hemos recopilado los consejos para dormir a un bebé que mejor nos han funcionado. No prometen que duerma toda la noche —eso depende mucho de la edad y maduración—, pero pueden ayudar a crear una rutina más tranquila.
En esta entrada encontrarás:
Cuando el bebé no quiere dormir
Cuando un bebé no quiere dormir en su cuna, se despierta varias veces por la noche o vemos que llega la noche y el bebé tiene sueño pero no se duerme. Nos preguntamos ¿Cómo puedo conseguir que mi bebé se duerma rápido? ¿Qué trucos utilizan otros padres para dormir a un bebé?

Nos gustaría recurrir a un libro de instrucciones o una varita mágica para dormir rápido al bebé, pero la realidad es que no existe la magia, ni los trucos rápidos, ni por supuesto manual de instrucciones para que el bebé se duerma.
¿Qué puedo hacer para que el bebé se duerma?
Vamos a recopilar los consejos para dormir a un bebé que realmente nos han funcionado y han puesto en práctica otras mamás con buenos resultados.
Tenemos que comprender que no podemos pretender que un recién nacido duerma toda la noche y será muy pronto para conseguir que el bebé se duerma solo.

7 trucos para que duerma el bebé
1- Mantener la misma rutina diaria
Con un recién nacido es normal que los horarios sean caóticos. Aun así, repetir algunas señales sencillas —bajar luces, cambiar el pañal, alimentar, cantar o leer— puede ayudar al bebé a anticipar que llega el momento de descansar.
Para ayudarnos a establecer un horario respetuoso con el bebé y que lo podamos adaptar a nuestro día a día os recomendamos leer el siguiente libro para padres primerizos:
No hace falta seguir un horario rígido: resulta más útil mantener un orden parecido y adaptarlo a las señales de hambre y sueño del bebé.
El bebé se despierta para comer, luego jugamos un rato, se lava o baña al bebé y ponemos a dormir al bebé de nuevo. Ajustando esta rutina a nuestros horarios familiares.
2- Poner a dormir pronto al bebé
¡Es el mejor truco para dormir a un bebé!
Si vuestro bebé tiene sueño pero no se duerme, es posible que esté hiper cansado, si se pasa «la hora de dormir del bebé» se enfadará y llorará y será muy difícil dormirlo.
Si vemos señales claras de sueño, suele ser más fácil acompañarlo a dormir antes de que esté demasiado cansado o irritable.
No existe una hora universal como las 19:30 o 20:00 que funcione para todos los bebés. El ritmo circadiano madura progresivamente durante los primeros meses, así que conviene observar sus propias señales y ajustar la rutina familiar.
Si adelantamos toda nuestra rutina nocturna, conseguiremos que el bebé se duerma más rápido y es posible que el bebé se duerma solo.
3- Esperar un poco cuando se despierte el bebé
No queremos decir que vayamos a abandonar al bebé o que hay que dejar llorar al bebé.
El caso es que los bebés tienen micro despertares, es decir, un bebé no duerme toda la noche del tirón. Los bebés hacen ruidos y sonidos normales, no por ello significa que estén despiertos.
Si mientras duerme el bebé, se despierta un poquito o hace un ruido, no acudas inmediatamente, quédate cerca y espera un poquito a ver si el bebé consigue dormirse por si solo.
En ocasiones al entrar en la habitación del bebé o acudir al mínimo movimiento o cualquier ruido del bebé, lo que conseguimos es despertarle y que luego nos cuesta mucho dormir al bebé de nuevo.

4- Crear una señal de calma sin objetos sueltos en la cuna
También conocidos como dou dou, o mantitas de apego. Hay muñecos para dormir con luz tenue o de algodón tipo peluche pero seguros para el bebé.
Hay gran variedad de modelos, lo que si queremos recomendaros es que el dou dou o juguete de apego para el bebé tiene que ser pequeño y fácil de lavar.
Podéis utilizar el mismo objeto como parte de la rutina antes de acostarlo y retirarlo cuando el bebé vaya a dormir, de modo que conserve esa señal de familiaridad sin permanecer dentro de la cuna.
La voz, el contacto y el olor de sus cuidadores también son señales de calma muy potentes durante los primeros meses.

5- No abrigar mucho al bebé
Muchas madres nos preguntan ¿Cómo debo tapar al bebé por la noche? ¿Cuánto tengo que abrigar a un recién nacido?
Cuidado con abrigar mucho al bebé para dormir, ya que provocará que le cueste más conciliar el sueño y que se despierte más veces.
Si es invierno y la temperatura de la habitación del bebé es de 20º-22º tenemos que abrigar al bebé con un body, un pijama y un saco de dormir para bebé.
En verano, tenemos que comprobar la temperatura del bebé, tocando su espaldita o el pecho. Para dormir, bastará con un pijama y el arrullo de muselina.
El saco de dormir puede ser una opción práctica porque evita mantas sueltas. El arrullo puede utilizarse en recién nacidos siguiendo una técnica segura, pero debe suspenderse cuando empiecen los intentos de giro.
6- Imitar condiciones del útero materno.
Otro consejo para que el bebé duerma bien, es conseguir imitar las condiciones que tenía el bebé en el útero materno.
Con el olor materno (dou dou), la sensación de protección con el arrullo, el calor con un saco de dormir y también es bueno usar el ruido blanco, o sonidos con el latido del corazón materno.
Para recordar o imitar los sonidos que el bebé oía desde el útero materno, recomendamos una máquina de ruido blanco que hemos probado y puedes leer aquí nuestra opinión sobre el Sleeping baby play.
7- Un bebé necesita paciencia y cariño
Si con los consejos anteriores el bebé no duerme. Nuestro último consejo sobre cómo para dormir a un bebé es tener toneladas de paciencia y cariño.
Poco a poco iréis conociendo sus señales y sus necesidades de sueño. Los despertares nocturnos pueden seguir siendo normales durante mucho tiempo y no significan que estéis haciendo nada mal.
También es importante decidir dónde dormirá el bebé. Para reducir riesgos, la recomendación es acostarlo boca arriba, en una superficie firme y plana y en su propia cuna o moisés, sin objetos blandos ni mantas sueltas. Compartir habitación es compatible con tenerlo cerca; compartir la misma cama no ofrece el mismo nivel de seguridad que una cuna o moisés.
En caso de lactancia materna muchas madres optan por ofrecer el pecho en cada despertar y gracias a la relajación que proporciona la succión del pecho con la lactancia materna, puede que el bebé duerma mejor.
Los padres primerizos tienen que comprender que el recién nacido es muy inmaduro en muchos aspectos. Enseñar a dormir a un bebé, requiere tiempo y mucha paciencia.
Puedes consultar también la guía de sueño seguro de la American Academy of Pediatrics.
Cuéntanos tu experiencia
Podéis contarnos vuestra experiencia con el sueño de vuestro bebé y si os han resultado interesantes estos consejos.
¡Os leemos!

